jueves, 2 de diciembre de 2010

Partidos políticos durante el reinado de Isabel II

Partido Liberal Moderado

El Partido Moderado o Partido Liberal Moderado era uno de los dos partidos políticos españoles (ambos liberales y dinásticos o isabelinos -es decir, defensores de la línea dinástica representada por Isabel II frente a los carlistas-) que se disputaron el poder durante su reinado (1833-1868).
Los moderados o liberales moderados son la continuación de doceañistas del Trienio Liberal (opuestos a los exaltados o veinteañistas) que en los últimos años del reinado de Fernando VII efectuaron una mutua aproximación a los elementos menos absolutistas cercanos al poder. A la muerte del rey apoyaron la sucesión de Isabel (la hija única del rey, una niña de tres años) bajo la regencia de la reina madre (María Cristina de Borbón-Dos Sicilias). Del sistema político quedaban excluidos los carlistas (fuertemente absolutistas y partidarios del Antiguo Régimen representado por la sucesión en el varón con más derecho: el infante Carlos Luis de Borbón).
El partido se organizó en 1834, en torno a la presidencia gubernamental de Francisco Martínez de la Rosa. Tras unos años de predominio progresista, ocupó el poder de forma continuada durante la denominada Década moderada (1843-1854) bajo el liderazgo del general Narváez, y tras el bienio progresista (1853-1855) volvió al poder aliado con la Unión Liberal. Tras la revolución de 1868, y la constitución de 1869 no obtuvo representación en las nuevas cortes, y perdió todo su poder. Terminado el sexenio democrático y restaurada la monarquía en 1874, se unió con la Unión Liberal para formar el Partido Liberal-Conservador, bajo la dirección de Cánovas del Castillo.
Su ideología política (el moderantismo) es equiparable al conservadurismo inglés y especialmente al doctrinarismo francés, del que sus ideólogos (especialmente Donoso Cortés) tomaron buena parte del argumentario.
Sus principales ideas eran:
  • Fortalecimiento de poder real.
  • Capitalismo puro
  • Paz interna nacional
  • Centralismo total, ubicado en Madrid.
Durante su existencia tuvo el apoyo de arte del ejército (los espadones moderados, como el general Narváez), los terratenientes (conformados en una oligarquía proveniente tanto de la aristocracia tradicional como de la alta burguesía, y espacialmente situados en las zonas latifundistas de Andalucía y la Meseta), y parte de las clases medias (la llamada gente de orden). Económicamente tendían a defender el librecambismo que permitieran la exportación de los excedentes agrícolas, lo que se adecuaba a los intereses de sus bases sociales. Electoralmente defendían el sufragio restringido o sufragio censitario (que limitaba el censo electoral a los más ricos, exigiendo para obtener la condición de elector demostrar un determinado nivel de propiedad o el pago de una cierta cantidad de impuestos) por la misma razón.
Una vez derrotado militarmente el carlismo, el pacto que puso fin a la guerra (abrazo de Vergara) permitió que algunos de sus miembros más moderados y condescendientes se incorporaran al partido o se aproximaran a sus posiciones.
Lo mismo ocurrió con la mayor parte del clero (muy presente en el entorno de la reina) a partir del Concordato de 1851, aunque la corriente denominada neocatólicos se mantuvo como una opción diferenciada y sin descartar de modo definitivo la opción carlista.

Partido Liberal Progresista

El Partido Progresista era una formación política española del siglo XIX. Surgió en 1834 como oposición liberal extremista al régimen de la regente María Cristina de Borbón y fue disgregándose paulatinamente tras el inicio de la Restauración en España en 1874. De él surgieron el Partido Constitucional, el Partido Demócrata-Radical y el Partido Democrático.
Esta división entre exaltados, veinteañistas o progresistas y moderados, doceañistas o conservadores va a caracterizar el panorama ideológico del siglo XIX y XX en España. Los progresistas van a ser partidarios de la Milicia Nacional, el jurado popular, la soberanía nacional, la ampliación del sufragio censitario y el laicismo. Por su parte, los moderados se oponen a ello y son partidarios de la soberanía compartida, las buenas relaciones con la Iglesia y un requisito censitario más estricto para el sufragio.
En la defensa de la monarquía de Isabel II representaban el apoyo y sostén del reinado en la medida que sirvieron a la Corona frente al pretendiente Carlos María Isidro de Borbón y en apoyo de la hija de Fernando VII. Su situación se vio siempre comprometida entre la contención del carlismo y un apoyo a la Reina que no ofreció frutos por la resistencia de la misma y, sobre todo, de su madre, María Cristina de Borbón a los cambios que ofrecía el liberalismo.

Unión Liberal

La Unión Liberal fue un partido político español de la segunda mitad del siglo XIX fundado por Leopoldo O'Donnell en 1858 con la intención de aglutinar en torno al mismo a los moderados no absolutistas del reinado de Isabel II y a los progresistas menos exaltados en un intento por ocupar el centro político de la época. Su presentación pública, no obstante, se realizó cuatro años antes, en septiembre de 1854. Por sus características que sólo se pueden deducir de la acción política cotidiana, no era un partido de ideales, sino pragmático, cuyos principios básicos fueron conservar la Monarquía como forma de gobierno pero alejándola de las tentaciones absolutistas, reformar la administración pública en un sentido centralista y ofrecer cierto grado de multipartidismo a los Moderados y Progresistas. Junto a ello pretendía la reforma de la ley de prensa -que no llegó a realizar- y el mantenimiento de una política económica de fuertes inversiones públicas.
De hecho, tras las elecciones a Cortes del 20 de septiembre de 1858, la Unión Liberal ocupó la mayoría de los escaños lo que le permitió mantenerse en el poder hasta la revolución de 1868 y la llegada del Sexenio Democrático.
La Unión Liberal se agrupaba en torno a la personalidad de O'Donnell y a la mano férrea de su Ministro de Gobernación, José Posada Herrera. Al mismo pertenecieron también figuras como Francisco Serrano Domínguez, Juan Manuel de Manzanedo, Juan Prim, Manuel Silvela y el mismo Antonio Cánovas del Castillo entre otros. El origen social de sus miembros era muy dispar: nobles, abogados, empresarios, comerciantes, banqueros, militares y funcionarios. Para mantener el control de la opinión pública, la Unión Liberal se sotenía en el periódico La Época, El Diario Español y La Correspondencia de España.

Partido Demócrata (o Democrático)

El Partido Democrático fue una formación política surgida en España en abril de 1849 como desgajamiento del Partido Progresista. Demandaba el pleno reconocimiento de los derechos ciudadanos y las libertades individuales, el sufragio universal, la desamortización de todos los bienes de la Iglesia, incluidos los bienes civiles y la abolición de las quintas.
Actuó de manera parcialmente clandestina hasta la llegada del Bienio Progresista durante el reinado de Isabel II. En este momento aglutinó a algunos militares descontentos, al incipiente movimiento obrero y campesino, republicanos e intelectuales, y el bienio ayuda a su expansión. Con la llegada de la Unión Liberal al gobierno, regresa a la ilegalidad. En este momento se produce un debate abierto en el que se fija una aproximación al Partido Progresista, se declara abiertamente el republicanismo de la formación y los fundamentos del programa económico se acercan al pensamiento socialista. Su figura más relevante en este momento será Pi i Margall que es quien le da un verdadero contenido político y determina una mayor influencia en la sociedad gracias a su atractivo personal. Es el tiempo en el que desde el periódico La Discusión el partido se da a conocer más fuera de Cataluña donde había mantenido una actividad constante y cuyo diario más influyente era El Comercio de Barcelona.
La posibilidad o conveniencia de alianzas con los progresistas llevarán a debates enconados en los que se enfrentarán unitaristas contra federalistas, partidarios de la alianza con las demás fuerzas democráticas y contrarios a ella. Tras los fracasos del general Juan Prim en sus distintas sublevaciones, firmaran el Pacto de Ostende en 1866 y el de Bruselas en 1867 para llevar a término con los progresistas la Revolución de 1868. El partido, con la llegada del Sexenio Democrático se deshará después de las elecciones de 1869, integrándose sus miembros en otras formaciones de contenido republicano.

2 comentarios:

  1. Gracias por la info desde Monóvar
    Sonia

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  2. Gracias por el copia y pega de la wikipedia

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